Los primeros milagros, Jesús los hizo en casa de una familia:
1. Las bodas de Caná de Galilea. Juan 2: 1-11.
2. Sana al hijo de un oficial del rey en Capernaúm. Juan 4:46-54. “Ve, tu hijo vive”.
3. La mujer con flujo de sangre hacía 12 años. “Con tan solo que toque el borde de su Manto, quedaré sana”. Marcos 5: 25-32.
4. Resurrección de Lázaro – Hiede ya, porque tiene cuatro días de muerto. Juan.11.
Somos un milagro del Señor.
Yo vivo de milagro por Cristo mí Señor.
Referencias bíblicas:
1) LA HIJA DE JAIRO. Marcos 5: 21-24; 35-43.
5: 21-24 .. Jesús llegó en la barca al otro lado del lago y se quedó en la orilla porque mucha gente se juntó a su alrededor. En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: – Mí hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mí casa, y ponga sus manos sobre ella, para que se sane y pueda vivir. Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se quedó alrededor de Jesús y lo acompañó. Biblia en lenguaje actual.
Marcos 5: 35- 43.- Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas desde la casa de Jairo, y le dijeron: ¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro? Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo: No tengas miedo, solamente confía.
Y solo permitió que lo acompañaran Pedro y los dos hermanos Santiago y Juan. Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y hacía mucho alboroto. Entonces Jesús entró en la casa y les dijo:
¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, solo está dormida. La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña. Lo acompañaron los padres y tres de sus discípulos. Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: Talita cum. Eso quiere decir, muchacha a ti te digo “levántate”. La niña que tenía doce años se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar.
Cuando la gente la vio, se quedó muy asombrada. Pero Jesús ordenó que no le contaran a nadie lo que había pasado, y después mandó que le dieran de comer a la niña. Baldía.
Cuando a Jairo le dieron la noticia: “Tu hija ha muerto”…
Jesús le dijo: “Ten ánimo, cree solamente”.
En la casa:
-Gran alboroto, desorden, confusión, gritos y llantos.
-Incredulidad.
-Se burlaban de Jesús.
Jesús ordena la casa, los echa a todos fuera. ¡Hubo un silencio maravilloso!
Hermano: ¿Quieres un milagro en tu familia? Ordena tu casa. Jesús ordena la casa primero!. Viene la paz, viene la vida, viene el milagro:
“Talita cumi”. Muchacha, a ti te digo, levántate.
Quieres un milagro en tu casa, en tu familia? Ordena tu casa primero.
2) EL HIJO DE LA VIUDA DE NAIN. Lucas 7: 11-17.
NVI.- Poco después Jesús, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud, se dirigió a un pueblo llamado Naín. Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población. Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: -No llores. Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: “Joven, te ordeno que te levantes”. El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos se llenaron de temor y alababan a Dios.
-Ha surgido entre nosotros un gran profeta – decían – Dios ha venido en ayuda de su pueblo. Así que esta noticia acerca de Jesús se divulgó por toda Judea y por todas las regiones vecinas”.
Un funeral:
– Ha muerto un muchacho.
– Hijo único de una mujer viuda.
– Cuando Jesús la vio, se compadeció.
Tengamos compasión de los demás; ninguno de nosotros necesita que le tengan lástima. Jesús tuvo compasión de la multitud. El samaritano tuvo compasión del que estaba tendido a la orilla del camino. Se puso en acción y le sirvió con lo que tenía. ´
Jesús le dice a la mujer: “no llores”.
Jesús hace de tráfico: paró el funeral. Iba mucha gente acompañando el séquito.
Tocó el féretro, y dijo: joven, te ordeno que te levantes”
El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.
Le gente comenzó a glorificar a Dios y a dar testimonio de lo que el Señor había hecho con él y que todos los presentes habían vivido.
Jesús le entregó el muchacho a la mamá. Hay muchas madres esperando por su hijo. Está muerto en sus delitos y pecados –las drogas lo tienen consumido, pertenece a los “ninis”. Ni trabaja ni estudia. Está en estado de muerte – tenemos que esperar del Señor un milagro, arrancarle un milagro al Señor, como lo hizo la mujer que sufría de flujo de sangre: “con solo que toque el borde de su manto” quedaré sana.
¿Quieres un milagro en tu familia? Créele al Señor Jesús.
El muchacho que había estado muerto, se incorporó, comenzó a hablar y todos tuvieron miedo, glorificaban a Dios: “Un gran profeta se ha levantado entre nosotros”. Dios ha visitado a su pueblo… aleluya.
Conclusión: Hermanos y hermanas: es que cuando le arrancamos un milagro al Señor, en el seno de la familia, todo se llena con el perfume de su gloria. Huele a cielo, anticipa el reinado de Dios y los pecadores se convierten a Cristo. Vamos a pedirle al Señor que haga el milagro que tanto hemos esperado en nuestra familia. Vengamos al altar.
Comp. Haz un milagro en mí casa.
Gilberto Bernal.
06 de abril de 2014.